- Respirar también es un derecho
- Este programa ha sido posible gracias al compromiso de la Federación Salud Mental Madrid-UMSASAM, entidad miembro de CERMI Comunidad de Madrid, y al apoyo de la ciudadanía que, con un gesto tan sencillo como marcar la X Solidaria, hace posible que proyectos como Respiro Familiar sigan mejorando la vida de las personas con problemas de salud mental y sus familias
Hay apoyos que no siempre se ven, pero sostienen la vida cotidiana de miles de personas. El programa “Respiro Familiar”, impulsado por la Federación Salud Mental de Madrid y financiado con cargo al 0,7 % del IRPF, es uno de esos proyectos que explican con claridad por qué marcar la casilla de fines sociales en la declaración de la renta sigue siendo un gesto decisivo, un ‘Gesto Legendario’ para garantizar derechos, bienestar y autonomía.
Detrás de la X solidaria hay historias concretas. Historias de descanso después de años de cuidados continuados, de recuperación de espacios personales, de relaciones familiares que vuelven a encontrar equilibrio. Historias que muestran que la solidaridad fiscal no es un concepto abstracto, sino una herramienta real de transformación social.
Programa Respiro Familiar
El programa Respiro Familiar nace con un objetivo claro, a saber, mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental y aliviar la sobrecarga que asumen sus familias y entornos de apoyo. Lo hace a través de actividades de ocio inclusivo, acompañamiento y participación comunitaria que favorecen la autonomía personal y fortalecen las redes sociales.
En muchos casos, estas actividades representan algo tan esencial como disponer, por primera vez en mucho tiempo, de un espacio propio de descanso. Para las familias cuidadoras, ese tiempo no es un lujo: es una necesidad.
A lo largo de más de quince años de trayectoria dentro del movimiento asociativo madrileño, el programa ha ido ampliando su alcance hasta desarrollarse de forma federativa en doce asociaciones de la comunidad, además de la propia Federación. Solo en 2025 participaron en sus actividades 332 personas.
Gráfica: De 332 personas se beneficiaron de estas intervenciones a lo largo del año 2025. En cuanto a su distribución por género, el 60 % de las personas participantes fueron hombres y el 40 % mujeres. Respecto de la edad, un 4 % de las personas beneficiarias fueron jóvenes de entre 18 y 30 años, un 42 % personas de entre 31 y 50 años, y un 54 % mayores de 50 años.
Ocio que genera autonomía, apoyo que genera comunidad
Cuando existen apoyos adecuados, cambian las dinámicas familiares, se reduce la tensión cotidiana y se fortalecen los vínculos
El ocio, en este contexto, no es una actividad secundaria. Es un instrumento de inclusión social. Participar en propuestas adaptadas a intereses personales, compartir experiencias con otras personas o salir de la rutina cotidiana son elementos clave para mejorar el bienestar emocional y reforzar la autonomía.
El programa se construye, además, desde un enfoque participativo. Las personas beneficiarias intervienen activamente en el diseño de las actividades, proponen mejoras y trasladan sus preferencias, generando un modelo centrado en la persona que refuerza su protagonismo y su capacidad de decisión.
Ese enfoque tiene resultados medibles. Las personas participantes valoran con una media de 4,5 sobre 5 la mejora en su bienestar emocional, y con 4,4 puntos la mejora en la convivencia familiar derivada de la reducción del estrés asociado a los cuidados continuados.
Son cifras que reflejan algo más profundo: cuando existen apoyos adecuados, cambian las dinámicas familiares, se reduce la tensión cotidiana y se fortalecen los vínculos.
Cuando el descanso también es inclusión
Las situaciones de cuidado prolongado suelen implicar desgaste emocional, aislamiento social y dificultades para mantener una vida equilibrada. El acceso a servicios de respiro familiar permite romper esa dinámica.
Muchas familias participantes han señalado que estos espacios han supuesto un punto de inflexión en su día a día, facilitando momentos de calma, mejor gestión del estrés y una convivencia más saludable. Al mismo tiempo, las personas con problemas de salud mental han podido ampliar sus relaciones sociales, participar en actividades comunitarias y reforzar su autonomía personal.
Más allá de los datos, ese es el verdadero impacto del programa: generar cambios sostenidos en la calidad de vida.
El alcance del programa Respiro Familiar confirma una realidad bien conocida por el movimiento social de la discapacidad, la necesidad de apoyos estables y continuados sigue siendo elevada
Durante 2025, se desarrollaron 176 actividades dirigidas a responder a las necesidades detectadas entre las personas participantes y sus entornos familiares. La demanda del servicio, además, ha superado de forma sistemática las previsiones iniciales desde su implantación federativa, lo que evidencia su relevancia social.
Este crecimiento sostenido pone de relieve hasta qué punto programas como este dependen directamente de la implicación de la ciudadanía a través de la casilla de fines sociales del IRPF.
El impacto invisible del 0,7 %
Una de las características más significativas de los programas financiados con cargo al 0,7 % del IRPF es que actúan en ámbitos donde los apoyos cotidianos resultan imprescindibles pero muchas veces invisibles.
El respiro familiar es uno de ellos. No suele ocupar titulares, pero sostiene la estabilidad emocional de muchas familias, previene situaciones de sobrecarga extrema y contribuye a que las personas con discapacidad puedan desarrollar proyectos de vida más autónomos y participativos.
Cada actividad realizada, cada encuentro organizado, cada espacio de descanso generado forma parte de esa red de apoyos que solo existe porque millones de personas marcan la X solidaria en su declaración de la renta.
Un gesto sencillo que sostiene derechos
La experiencia del programa Respiro Familiar demuestra con claridad el alcance real del llamado Gesto Legendario: transformar una decisión individual en una respuesta colectiva frente a situaciones de vulnerabilidad.
Marcar la casilla 106 no tiene coste económico para quien presenta su declaración, pero sí tiene un efecto directo en la vida de miles de personas
Permite financiar proyectos que generan bienestar, fortalecen redes comunitarias y garantizan apoyos esenciales para la inclusión social.
Cada año, iniciativas como esta recuerdan que la solidaridad también se construye desde decisiones cotidianas. Y que detrás de cada X marcada hay tiempo recuperado, relaciones reforzadas y oportunidades que vuelven a abrirse para muchas personas y sus familias.
Imágenes varias de participantes en el proyecto | Fotografías cedidas por la Federación Con Salud Madrid
Este programa ha sido posible gracias al compromiso de la Federación Salud Mental Madrid-UMSASAM, entidad miembro de CERMI Comunidad de Madrid, y al apoyo de la ciudadanía que, con un gesto tan sencillo como marcar la X Solidaria, hace posible que proyectos como Respiro Familiar sigan mejorando la vida de las personas con problemas de salud mental y sus familias.
Imagen del logotipo del 0,7 % y de la campaña “El Gesto Solidario, razones para marcar la X Solidaria”