La Feria del Libro de Madrid refuerza la accesibilidad para facilitar la visita de las personas con discapacidad
Entre las medidas adoptadas, rampas de acceso a los pabellones, mostradores volados, un plano accesible para personas ciegas o un trato preferente para las personas con distintas discapacidades
La Feria del Libro de Madrid incorpora en la edición de este año nuevas medidas de accesibilidad dirigidas a personas con discapacidad visual, auditiva, física y cognitiva, en una apuesta que la directora de la Feria, Eva Orúe, vinculó al compromiso de sostenibilidad social del evento y a la necesidad de mejorar la inclusión en el recinto de El Retiro.
En declaraciones a Servimedia con motivo de la apertura de la Feria, Orúe explicó que las mejoras “se van introduciendo poco a poco, siempre en la medida de nuestras posibilidades”, aunque subrayó que existe “una ambición: ser fieles a nuestro compromiso con la sostenibilidad de la Feria, que no es solo una cuestión medioambiental, sino que incluye una dimensión social esencial: sensibilidad hacia la diversidad cultural y generacional del público” y también “atención especial a las necesidades de accesibilidad física, cognitiva y sensorial”.Entre las medidas ya implantadas, la directora destacó que “los mostradores de las casetas son volados, para que las personas en sillas de ruedas puedan acercarse a los libros”, mientras que los pabellones cuentan con rampas de acceso. Además, explicó que cuando algún expositor necesita una rampa adicional “nos llaman y lo hacemos de inmediato” y recordó que la organización dispone también de dos sillas de ruedas para visitantes que las requieran.
Como novedad de esta edición, la feria contará “por primera vez” con un plano accesible para visitantes ciegos situado en la caseta de información junto a la Puerta de Madrid. Asimismo, el próximo 2 de junio se celebrarán dos visitas guiadas en colaboración con la ONCE y algunas actividades dispondrán de interpretación en lengua de signos, además de incorporarse propuestas dirigidas específicamente a niños sordos dentro del pabellón infantil.
Orúe subrayó además que la página web de la feria “es accesible, y ofrece distintas posibilidades para los distintos perfiles” y señaló que la organización mantiene como norma que los expositores dispensen “un trato preferente a las personas con necesidades de accesibilidad física, cognitiva y sensorial“. No obstante, admitió que persisten dificultadesestructurales derivadas del propio entorno del Parque de El Retiro.”Es importante subrayar, pero no por quitarnos responsabilidad, que no todo depende de nosotros: ocupamos una parte pequeña de un espacio municipal, el Parque de El Retiro”, afirmó la directora, quien puso como ejemplo que existen entradas al parque “que tienen escaleras, y obviamente no está en nuestras manos cambiarlas por rampas“. También recordó que el espacio disponible “no cambia”, que se trata de “un evento multitudinario” y que todas las instalaciones “son efímeras”.
Sobre la percepción del público, Orúe indicó que la última encuesta realizada mostró una valoración mayoritariamente positiva respecto a la accesibilidad, aunque reconoció que “un número considerable de encuestados seleccionó la opción ‘No lo sé’, lo que sugiere que, si bien la percepción general es positiva, las medidas de accesibilidad no son suficientemente visibles o comunicadas para una parte del público”.
La directora aseguró finalmente que el objetivo para las próximas ediciones pasa por “mejorar en la medida de nuestras posibilidades” y por “visibilizar las políticas de accesibilidad, inclusión y diversidad que ya aplicamos”. También defendió la necesidad de “poner en marcha sugerencias concretas para transformar la percepción del público y demostrar un compromiso tangible y efectivo”.
