El CERMI denuncia problemas de accesibilidad en la estación de Cercanías de Galapagar-La Navata, en Madrid, por las obras
- CERMI reclama que las obras en las estaciones ferroviarias garanticen alternativas accesibles para las personas con discapacidad y movilidad reducida durante todo el periodo de ejecución.
El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha expresado su preocupación por los problemas de accesibilidad que afectan a las personas con discapacidad y movilidad reducida usuarias de la estación de Cercanías de Galapagar-La Navata, en la Comunidad de Madrid, como consecuencia de las obras que se están ejecutando en esta infraestructura ferroviaria.
La situación fue objeto de una queja presentada el 7 de julio de 2026 ante la Oficina de Atención a la Discapacidad (OADIS), en la que se advertía de que las obras habían inutilizado la única rampa de acceso disponible, sin que se hubiera habilitado una alternativa accesible para las personas con discapacidad o movilidad reducida durante el periodo previsto de ejecución, estimado inicialmente en siete meses.
La reclamación también señalaba que, pese a las gestiones realizadas ante el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) y Renfe, no se habían adoptado medidas efectivas para restablecer las condiciones de accesibilidad de la estación.
En su respuesta, fechada el 8 de octubre de 2026, la OADIS recoge la información facilitada por Renfe, que señala que las obras tienen como finalidad mejorar integralmente las pasarelas, los refugios y los accesos, así como adaptar la estación a los criterios de accesibilidad universal. Entre las actuaciones previstas figuran la adecuación de itinerarios accesibles, la eliminación de barreras arquitectónicas, la mejora de las rampas y la renovación de los pavimentos, la iluminación y la señalización.
Renfe reconoce que determinadas fases de las obras afectan necesariamente a las rampas de acceso y que, por motivos de seguridad, no es posible compatibilizar la ejecución de los trabajos con el tránsito de personas por las zonas afectadas. Asimismo, indica que se ha mantenido un itinerario de conexión entre andenes, alternando el uso de rampas y escaleras en función de las áreas en obras, y que se estudiará la adopción de medidas complementarias cuando resulten técnica y operativamente viables.
La compañía prevé que pueda disponerse de un itinerario completamente accesible a través de las pasarelas en un plazo aproximado de cuatro meses desde la fecha de su informe, aunque advierte de que este calendario podría modificarse en función de la evolución de los trabajos.
CERMI considera imprescindible que la mejora futura de la accesibilidad no se traduzca, durante su ejecución, en situaciones de exclusión para las personas con discapacidad. Las actuaciones de renovación y modernización de las infraestructuras ferroviarias deben incorporar desde su planificación medidas que permitan mantener, en condiciones de seguridad, la continuidad de los itinerarios accesibles.
La accesibilidad universal no puede quedar limitada al resultado final de las obras. También debe estar presente durante su desarrollo, evitando que las personas con discapacidad y movilidad reducida soporten una carga desproporcionada o se vean privadas, en la práctica, de la posibilidad de utilizar el transporte público en condiciones de igualdad.
Por ello, CERMI insta a Adif y a Renfe a mantener una vigilancia permanente sobre las condiciones de accesibilidad de la estación de Galapagar-La Navata mientras duren los trabajos, a estudiar y aplicar todas las medidas alternativas que sean viables y seguras y a informar con transparencia sobre los plazos previstos para restablecer plenamente los itinerarios accesibles.
